¿Cómo se juega al squash?

¿Cómo se juega al squash?

Reglas de squash

Antes de empezar a jugar necesitas saber las reglas básicas del squash. En la web oficial encontrarás las reglas detalladas de cara a los partidos de la liga profesional. Pero si lo que quieres es echar un buen rato, con saber lo que te vamos a contar ahora te basta y te sobra.

Consiste en que los dos adversarios tienen que golpear la pelota con sus raquetas alternativamente y siempre tiene que rebotar en la pared frontal por encima de la banda frontal o línea de saque, aunque se permite golpear las otras paredes del cubículo siempre que hayas golpeado antes o después la pared frontal.

El saque tiene que ser alto y debe golpear el recuadro entre las líneas a tres cuartos de la pared y las líneas más altas marcadas, si choca contra cualquier otra zona será considerado como falta.

Los partidos de squash dependiendo de la modalidad, se juegan al mejor de tres o cinco sets. Un set se completa cuando se dan 11 puntos, aunque en algunos casos se pueden dar más de 11 puntos, ya que tienes que ganar por dos puntos o más. En cualquier caso, los puntos se suman de manera diferente dependiendo de la modalidad que juegues:

  • Sólo puede ganar el punto quien saca. Es decir, si la persona que ha sacado consigue ganar el punto en el juego (recordamos que para ganar tenías que hacer que el oponente no de a la pelota o no de a la pared frontal), se le sumará el punto a dicha persona. Pero si gana el contrario, es decir el que no ha hecho el saque, no se le suma puntos, pero consigue recuperar el saque.
  • Gana el punto quien vence el juego. Al contrario que en la forma anterior, en esta modalidad gana el punto quien gane el juego, dando igual si ha sacado o no. Esta manera de jugar resulta más rápida y dinámica, por lo que si eres principiante te recomendamos empezar con esta modalidad de juego.

El punto o stroke se consigue cuando el oponente no es capaz de devolver la pelota tras haber botado más de una vez, o cuando la bola no ha golpeado contra la pared frontal ni una vez antes de pasársela al contrincante. El jugador que pierde un tanto pierde también el saque, dejándole sacar al contrario. A parte de esto, quien gane el set (formado por 11 puntos), comienza sacando en el siguiente set.

Como hemos explicado en el inicio, en el squash no está permitido golpear al contrincante con la pelota o la raqueta ni bloquearle el paso durante el juego, si esto pasa, los jugadores pueden informar de la jugada dudosa gritando let, y el juez decide si autoriza o no la falta. Si la respuesta es afirmativa la jugada anterior no contará y el participante que tenía el saque, sacará de nuevo. Si el juez decide que el contrincante no ha impedido el juego de la otra persona, sino que de igual manera no hubiese llegado a darle, el punto va para el último que dio a la pelota.

Consejos para mejorar tu squash

Si ya sabes lo básico, no te preocupes que también compartiremos trucos y consejos para que mejores tu squash:

1- Calentamiento

No subestimes el poder de un buen calentamiento previo. Te aconsejamos que eches un vistazo a este post dónde explicamos las claves para hacerlo correctamente.

2- Observa la pelota

Puede parecer obvio, pero si no miras la pelota en todo momento, jugarás como un principiante. Tienes que estar atento para poder darle con un golpe preciso. Sobretodo si tienes a tu contrincante de espaldas, porque puede darle un toque inesperado y pillarte desprevenido.

3- Controla la zona T

Tienes que hacer todo lo posible por alejar a tu contrincante de la zona T. Esto hará que tengasuna ventaja enorme contra tu rival. Si quieres saber cómo hacerlo no dudes en leer nuestro artículo.

4- Varía el saque

El squash es un juego muy rápido, conviene estar alerta todo el tiempo. Cuanto menos prevea tu oponente los golpes que vas a dar, mejor. Por eso te recomendamos variar tu saque, y en este artículo te enseñamos varias formas de sacar. ¿Las controlas todas?

5- Golpes largos

Como hemos dicho antes, conviene tener a tu oponente alejado de la zona T, por eso es mejor dar golpes largos que alejen a tu contrincante de dicha zona.

6- Hazle sufrir

No nos referimos a ninguna tortura. Recordamos que es un deporte, no una guerra. Pero conviene hacer de rabiar a tu rival haciendo que corra, cambiando el ritmo, y variando tus golpes. Tenlo confundido, que no sepa por dónde le puede venir.

7- Al acabar, estira

Al igual que el calentamiento, puede parecer obvio pero muchas veces se pasa por alto. Un buen estiramiento después de la partida previene de futuras lesiones y contracturas. Un músculo contracturado, no rinde al 100%, así que si quieres mejorar tu squash, créenos que no es un consejo para saltarse a la ligera.

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