Material para jugar al squash

Material para jugar al squash

No existe el material definitivo, porque todo depende de lo que quieras, mayor potencia o mayor control. Si tienes más de una, tienes menos de la otra, así que se basa en un balance personal que tendrás que hacer. Pero aquí te vamos a dar todas las herramientas para que sepas elegir el material que mejor se adapte a tus necesidades.

Si no has jugado nunca, lo mismo te interesa ir directamente a nuestro artículo donde recomendamos un kit básico económico en el que encontrarás todo lo que necesitas para empezar a jugar. Pero si eres de los que el kit básico se le queda corto o quieres informarte en profundidad de todos los materiales, sigue leyendo 😉

Raquetas de squash

Naturalmente en los deportes como el squash, la raqueta pasa a ser lo más importante. Ya que es lo que marca cómo se tiene que practicar este excelente deporte. En el baloncesto se tienen las manos, en el fútbol las piernas…, en el squash, la raqueta.

Por supuesto si no la sabes utilizar bien no sirve de nada, pero tiene los suficientes elementos como para cambiar tu forma de juego. Por ejemplo, puedes preferir una raqueta con mayor peso en la cabeza de la raqueta para ganar precisión, o quizá prefieras una empuñadura más larga o más corta dependiendo de tu estilo de juego.

Las raquetas de squash suelen ser de materiales como aluminio y grafito. Aunque últimamente se está imponiendo más el grafito por su ligereza y alto rendimiento.

Si llegado hasta aquí estás echo un lío, no sufras. Te explicaremos todo para que seas capaz de elegir la raqueta que mejor se adapte a ti

Cabeza de la raqueta

La cabeza está compuesta de esos materiales que hemos mencionado antes, tiene una forma ovalada y a diferencia de la raqueta para el tenis, ésta es achatada en su punta. Dependiendo del peso y dónde esté distribuido, así será más indicada para:

Una mayor precisión en el golpeo → las más pesadas en su parte superior.

Mayor potencia y bote de la pelota→ más ligeras y livianas en su parte superior.

Mayor sensación de control de tus movimientos→un peso repartido (balanced, que dicen en inglés).

A su misma vez, el tamaño de la cabeza nos dirá si es más indicada para un propósito u otro. Las más grandes son las que más potencia generan y, por el contrario, las pequeñas aportan precisión y colocación.

Cordaje

En la cabeza hay unos pequeños orificios o gomas donde se introduce el cordaje. Que puede ser de tripa natural (las mejores y más caras), de monofilamento (son resistentes pero peor al tacto) y multifilamento (son de fibrasintética, ofrecen un término medio y eso las convierte en las más populares).

La mayor diferencia que nos puede marcar el cordaje es su tensión. Ojo aquí, ya que se suele dar un error de concepto. Cuanto menor es la tensión del cordaje es más probable ofrecer un lanzamiento potente, ya que cuando el cordaje está súper tenso, la pelota sale despedida rápidamente como si rebotara en una pared o algo sólido sin darnos tiempo a imprimir la potencia o colocación que queremos. En cambio si no tiene tanta tensión, la pelota permanece unos milisegundos en contacto con las cuerdas, tiempo en el que podemos darle un golpe de muñeca que haga que la pelota salga a mucha más potencia y en la dirección que queremos. Por otro lado, cuanto más tenso esté, más control tendrás. Así que puedes jugar entre el balance de la tensión de las cuerdas (normalmente está entre 10kg y 20kg), dependiendo si quieres más control o potencia. Y no olvides que a medida que juegas la tensión de las cuerdas se va perdiendo, así que tienes que reforzarlo cada cierto tiempo dependiendo de la periodicidad a la que juegues.

Menor tensión→más potencia.

Mayor tensión→más control.

Actualmente se estila un cordaje más fino y fibroso para los profesionales, aunque lo que se gana en potencia se pierde en duración, ya que al ser más fino se rompe más fácilmente.

Garganta o eje

El eje, que es la unión entre el mango y la cabeza de la raqueta. En esta parte que se suele pasar por alto, es donde más se puede determinar cómo saldrá tu bola según el tipo de golpeo. Si eres amateur es recomendable un cuello abierto, con más cordaje ya que al tener más superficie te va a ser más fácil darle a la bola. En cambio para los jugadores más expertos sería más conveniente las de cuello cerrado porque ofrece un mayor control y potencia.

Aquí puedes ver la diferencia entre una garganta o cuello abierto y otro cerrado

Empuñadura o grip

La empuñadura es la parte de la raqueta que más se ha estandarizado, llevándose un solo tamaño al mercado. Para un diferente agarre se utilizan añadidos como las cintas u overgrip que suelen usarse para proteger y evitar el sudor, para hacer más grueso el grip y así se adapte mejor a tu mano. En este caso el mayor grosor resta control al uso de la raqueta.

Pelotas para squash

Las pelotas es uno de los principales apartados que va a hacer que un deporte de raqueta se diferencie de otro. En el caso del squash se usan pelotas de goma o caucho, tanto natural como sintético. Dos semiesferas que se pegan dejando hueco su interior, con un peso aproximado de 25 gramos y unos 40mm de diámetro.

La pelotas llevan unos puntos de colores para ser diferenciados por su tipo de bote y ligereza. Así, las pelotas más blandas son las utilizadas en competición oficial, por lo que son las más profesionales. Y las más duras, que por tanto dan un bote más alto, convendría ser utilizadas para iniciarse. Según la categorización de su bote y ligereza, así irán distinguidas las diferentes pelotas.

Distintas opciones en la pelota de squash

  • Doble punto amarillo: Ultra lenta, con bote muy bajo.
  • Un punto amarillo: Lenta, de bote bajo.
  • Un punto rojo: Media, de bote alto.  
  • Un punto azul: Rápida, con un bote muy alto.

Sabiendo que el bote es lo que va a distinguir el uso de uno pelota, también es conveniente tener en cuenta que debido al material de las pelotas de squash, la temperatura afecta notoriamente al bote de la pelota. Cuanto más temperatura, más alto es el bote de una pelota. Este calor afecta tanto por las condiciones atmosféricas como por el propio golpeo de la raqueta e impactos contra las paredes y suelo. Por lo que considera esto importante, ya que a medida que el juego entre en calor, la pelota botará más. Es por ello que en las competiciones se hace un tipo de peloteo antes de empezar el partido. No solo el deportista ha de entrar en calor, sino que la pelota también.

No te pierdas nuestro post donde te decimos hacemos una lista de las diferentes pelotas que puedes elegir en base a tu nivel de juego

Zapatillas para squash

Es complejo que alguien que se introduzca en un nuevo deporte tenga de primeras toda la equipación necesaria específica para ese deporte, y más aún cuando quizás sólo estás probando si te va a gustar o no. Es por eso que no vamos a proponer que de primeras vayas a tu primer partido de squash con el último modelo de cada requerimiento. Pero en cuanto a lo que es el calzado, sí que al menos sería necesario unos mínimos, ya que de lo contrario podríamos provocar una lesión. Por tanto, sería obligatorio llevar una zapatilla de suela de goma, todo lo que no sea esto puede producir lesiones e inconvenientes. Alguna zapatilla de tenis nos podría valer, o cualquier otra actividad de juegos de raquetas excepto las zapatillas de tenis de hierba o de tierra batida.

Pero si queremos ir bien preparados con nuestro calzado, o si ya queremos dar el salto de convertir el squash a una actividad cotidiana de nuestras vidas, vamos a presentar algunas características que te vendrán genial dependiendo del tipo de juego que tengas.

Para el jugador de potencia

Si desarrollas un juego con golpes potentes para desequilibrar a tu oponente, necesitarás una zapatilla con las siguientes características:

  • Estabilidad y sujeción para una mayor sujeción durante los giros y sprints.
  • Protección durante la pisada para proteger el pie durante las fases de aterrizaje y despegue.
  • Ajuste ceñido para asegurar tu comodidad durante todo el partido.

Zapatillas para proporcionar velocidad.

Si tu fuerte en el juego se basa en correr con rapidez y moverte por toda la pista, necesitarás una zapatilla con las siguientes características:

  • Perfil bajo y gran capacidad de respuesta para facilitar tu velocidad y agilidad.
  • Tracción óptima para garantizar una buena adherencia sobre la pista y facilitar los cambios de dirección repentinos.
  • Punto de pivote amplio en la suela para garantizar una mayor eficiencia y agresividad de giro.
  • Ajuste ceñido para garantizar que toda tu fuerza se refleje sobre la pista.

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